viernes, 15 de septiembre de 2017

Las Guerras Carlistas en Teberga


                Las guerras carlistas son consideradas, sobre todo la primera, como una guerra civil fruto de una doble confrontación:
Por una parte el conflicto dinástico que se plantea con la muerte del Rey Fernando VII entre la legitimidad de su sucesión por parte de su hija Isabel (que reinará como Isabel II) y su hermano Carlos.
Y por otra, y fundamental, la tensión que ya se venía produciendo desde la propia guerra de la Independencia y las corte de Cádiz entre quienes querían instaurar un nuevo orden social (los liberales) y quienes pretendían mantener el orden absolutista del “Antiguo Régimen”.


En la contienda se enfrentaron la España de los que querían instaurar una sociedad más libre (la burguesía) y los que querían mantener un sistema absolutista y estamental (Nobleza y sobre todo el Clero).

Cronología:
La primera guerra carlista (1833-1839): Se localiza con las características propias de una guerra en el País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña. En el resto será una guerra de guerrillas, de partidas que intentan que el campesinado se levante contra el gobierno “cristino”, sin conseguirlo, como en Asturias.
La segunda guerra carlista (1846-1849) Donde mayor incidencia tuvo fue en Cataluña. En Asturias no se produjo ningún enfrentamiento
La tercera guerra carlista (1872-1876) se produce como respuesta a la llamada revolución del 68 y se agudiza con la proclamación de la primera república española (11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874)                        

La primera guerra carlista en Teberga:
                En 1833 Teberga es territorialmente el concejo que hoy conocemos tras la incorporación al mismo de los cotos de Parmu y La Foceicha en 1827. Es un concejo totalmente rural en el que el campesinado vivía ajeno e ignorante en la inmensa mayoría de los casos de lo que sucedía en Madrid o incluso en Oviedo. Sus habitantes viven en una situación de dependencia respecto a los señores (nobleza) en una vida cuyo objetivo no era otro que el trabajo para poder sobrevivir.
A lo largo de 1834 se levantan las primeras partidas carlistas en Asturias. D. Francisco Suárez Baiña comienza la guerra a lo largo de las montañas limítrofes con Castilla, apoderándose de correos y manteniendo la inquietud en una parte extensa del territorio, aunque sin noticias referidas al concejo. Entre las partidas que se alzan en 1834 no hay ninguna de Teberga y la más cercana en actividad es la de Aviles, de Cuervo Arango, que se mueve por los montes de Salas y Miranda.

En 1835 la situación se caracteriza por el control de los liberales de los grandes núcleos refugiándose en los montes las partidas carlistas que tratan de apoderarse del correo oficial y hacer prisioneros. En Ventana y La Mesa actúan guerrilleros carlistas.

En el segundo semestre de 1836 se desarrolla una activa campaña por parte del general Carlista D. Miguel Gómez que entra por Tarna el 3 de Julio flanqueada por los guerrilleros asturianos.
Toma Oviedo por unos días y sus fuerzas marcharon y contramarcharon varias veces en Asturias donde finalmente deja una unidad: El batallón primero de Asturias al mando de Flórez Collar. Este batallón fue derrotado  en los montes de Somiedo, huyendo a Teberga donde será atacado por una columna llegada de Oviedo que derrotó  a los carlistas dispersándose por los montes.               
Uno de esos grupos dispersos  “fue sorprendida en un hórreo cerca de La Plaza (un sargento y varios voluntarios)  y al no rendirse se estableció un vivísimo fuego. Al fin el hórreo fue incendiado y los carlistas reducidos o acribillados”.


                                       
En el País Vasco, Navarra y Cataluña la guerra tenía unas características distintas, era una guerra abierta por el control del territorio y el ejército “cristino” necesitaba hombres. El reclutamiento de los mozos  por medio de las quintas provocaban gran malestar entre el campesinado: se perdían manos jóvenes lo que dificultaba las tareas del campo y generaba enemistad del campesinado hacia el gobierno. Los incidentes en los sorteos de los mozos eran frecuentes. Se producía numerosas deserciones y exenciones por mutilaciones voluntarias  de mozos que tenían que irse a una guerra que ni siquiera comprendían.

En Setiembre de 1836 entra en Asturias por Unquera el general carlista Sanz recorriendo la zona central y occidental de Asturias rechazado en Oviedo, toma Gijón, para posteriormente entrar en Avilés

Las autoridades envían el 1 de octubre una  circular  a todos los ayuntamientos en la que, entre otras cosas, "se prohibe expresamente, bajo pena de 10 años de presidio, prestar toda clase de socorro y servicio a los rebeldes sin que pueda servir de excusa pretestar la fuerza......."
".....tan pronto como se aproximen los rebeldes a una localidad están obligados a deseampararles, huyendo y retirando sus ganados a tres leguas de ellos, todos los varones entre 16 y 50 años, incurriendo en pena el no hacerlo"

Finalmente sale en dirección a León por el puerto de La Mesa a finales de Oct. 1836.


La primera guerra carlista proseguirá hasta 1839, sin que consignemos ninguna noticia más en Teberga.


                                                        Soldado del ejército carlista  


La tercera guerra carlista en Teberga:

Tras la revolución liberal de 1868 ,“La Gloriosa”, Isabel II sale de España al exilio y se buscará una nueva dinastía (Amadeo de Saboya) aunque finalmente  se proclamará por las Cortes  la primera república española, el 11 de febrero de 1873, hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando el pronunciamiento del general Martínez Campos dio comienzo a la restauración de la monarquía borbónica.

          

                                                                    Documento del archivo municipal de Teberga

En este contexto los carlistas comienzan a conspirar en 1869, a los pocos meses de la revolución del 68, aunque el gran alzamiento no tuvo lugar hasta 1872.
El carlismo asturiano se venía preparando desde 1869.Se constituye una junta regional de guerra de Oviedo y juntas locales en las grandes poblaciones. Cumpliendo la orden de alzamiento del 14 de abril de 1872 la junta de guerra del Principado inició las operaciones el 20 del mismo mes.


                            Timbre impreso del real ejército del norte comandancia general de Asturias de 22 de Mayo de 1873


En Asturias responden un número limitado de partidas. En Teberga, tampoco en esta ocasión, se alza partida alguna.

El único episodio que se produce en el concejo es el paso de la partida de Viguri que partió de Oviedo el 24 de Abril de 1872: “Pasaron a La Plaza de Teverga y de allí a Torrebarrio donde  fueron apresados por una columna de la guardia civil”. Una vez apresados se les traslada a Oviedo, pasando nuevamente por La Plaza donde se les toma esta foto que aparece en todas las obras sobre la tercera guerra carlista:

Partida carlista, mandada por el profesor del Instituto de Oviedo D.Ruperto Carlos de Viguri que se alzó en Asturias en Abril de 1872, después de pasar por Las Regueras, merodeo por Grado y Proaza, pasando luego a Teverga, donde está hecha la foto, acosada por fuerzas de la Guardia Civil, fueron hechos prisioneros en Torrebarrio (Leon) y deportados a Canarias, posteriormente muchos de sus integrantes consiguieron unirse al ejército carlista del norte.

La guerra continuó hasta el 2 de Marzo de 1876, aunque su incidencia en Asturias fue diluyéndose hasta casi desaparecer meses antes, siendo en todo caso acciones aisladas de grupos armados.

Conclusiones:

            La creación  de partidas y las incursiones del ejercito carlista en Asturias tenía como objetivo el levantamiento del campesinado contra el gobierno, pero en Asturias como en muchos otros territorios penínsulares el campesinado se mantuvo indiferente.
                En teberga, como hemos visto ni hubo partidas y los episodios militares fueron mínimos. El territorio del concejo fue utilizado como lugar de paso o refugio.
                La indiferencia o el rechazo al carlismo no venía dado por la afección de los campesinos al régimen liberal, ya que nuevo régimen liberal no vino a dar solución a la imposibilidad de acceso del campèsino a la propiedad de la tierra. Al contrario, las rentas que había que pagar al propietario subieron, y el pago debía hacerse en dinero, las contribuciones aumentaban y, sobre todo, las quintas se intensificaron por las guerras. El nuevo sistema liberal-constitucional no deparaba al campesinado ninguna ventaja.
                Pero,  el campesinado tampoco se sumó al movimiento carlista, que representaba la causa de una buena parte del clero y  también de algunos nobles  que en la medida en que eran los grandes propietarios, eran quienes percibían las rentas, los derechos señoriales y los diezmos.
               



                                                                Vale carlista  


  
NOTA: En los documentos de los plenos municipales que se encuentran en el archivo municipal del ayuntamiento de Teberga no se hace constar en ningún momento ningún acontecimiento relativo a las partidas carlistas o a sucesos bélicos en el concejo



                                              Francisco Javier García Valledor

viernes, 18 de agosto de 2017

LA CERRICA



Esta fotografía se tomó tras la estaferia de Berrueñu, al dejar limpio un zarru del Camín. En ella aparece un nial de Cerrica, el paxarín más pequeño de la fauna tebergana.



No es raro ya que hace sus nidos entre la maleza y los zarzales de los caminos o a las orillas de los ríos. Ese es el hábitat que prefiere  la más pequeña y huidiza ave de nuestra fauna: La cerrica, conocida en castellano como Chochín común y Troglodytes troglodytes como nombre científico.



En Teberga la población de cerricas tiene carácter residente (no migratoria), pero en el invierno se ve incrementada con la entrada de cerriques invernantes.

Es de pequeño tamaño, 9-10,5 cm de longitud con un aspecto rechoncho y una cabeza grande en relación a su cola que es corta. Su  plumaje es pardo-rojizo.



Una característica muy peculiar y que sirve para identificarla es que cuando se excita suele sacudir y levantar su cola formando un ángulo de 90 grados, antes de desaparecer volando.


Su canto sorprende por su sonoridad y recuerda algo al del canario. 


Se alimenta de  insectos, capturando entre la vegetación moscas, arañas, mosquitos, etc.



Francisco Javier García Valledor

sábado, 12 de agosto de 2017

RAMU DEL CÉBRANU (Letra y música)


El Ramu es la ofrenda que se realiza a la Virgen, y de ahí el nombre de las canciones que se cantan, en el recorrido entre la casa y el templo, acompañada o no por la gaita. Con innumerables letras distintas la melodía monocorde es siempre la misma. Aquí tenemos un ejemplo recogido e interpretado por el “Grupu Muyeres”. Lamento que el sonido no sea el mejor y haya que ponerlo al máximo para poder escucharlo.


LETRA:

Virgen del Cébranu hermosa,
sagrada Virgen María,
la fe mueve nuestros pasos
el amor los encamina.

Teberga te elige reina,
Fresnéu(*) l´alma t´envía;
Nuestras manos a tus plantas
Llevan la ofrenda sencilla.

Virgen del Cébranu hermosa,
Sagrada Virgen María,
Virgen de la Peña Blanca,
Virgen de la caldeirina.

Y este ramo que traemos
Lo ofrecemos a María,
Que nos libre del demonio
Y de malas compañías.

Virgen del Cébranu hermosa,
Aquí te traigo este ramo;
Ofrecido a la Virgen
Y a su hijo Soberano.

Virgen del Cébranu hermosa
Quisiera ser tu criada;
Que tengo por entendido
Que pagas buena soldada.

¡Ay que campu tan hermoso
Tiene la ilesia Carrea!.
Es patrona y abogada

Del concejo de Teberga.

(*) En este caso es Frenéu, pero puede cambiarse por el nombre del pueblo del que proviene el Ramu.

En otras entradas del blog colgaré otras letras que han sido utilizadas a lo largo del tiempo en los ramos del Cébranu.

El grupu "Muyeres" ye sin dulda el grupu que más trascendencia tien pal gran públicu na recuperación y difución de la musica tradicional asturiana. http://muyeres.org/
    
    Francisco Javier García Valledor

Xiraldilla de Teberga

Cantada por el grupo SERONDA. Fue recogida en el pueblo de Urria a María Josefa Esther Fidalgo Hernández


Siempre te andas enterando
si mi padre tiene bienes
mi padre tiene una hija
que para ti no la quiere.
mi padre tiene una hija
que para ti no la quiere.

A la entrada de Teberga
con rango y señorío
hay un puebliquín  pequeño
a la orilla de un rio
hay un puebliquín  pequeñu
a la orilla de un rio.

Presume el pueblo de Entragu
de ser abundante en agua
pero beben la puxarra
de los de Valdecarzana.
pero beben la puxarra
de los de Valdecarzana.

De Carrea melindrosa
de Fresneu son muy cabra
en San Salvador moscona
que moscan baxo la rama.

Nun tabes allí
nun tabes no,no
nun tabes allí
coyendo la flor.

En un pueblu que nun digu
que La Foceicha se llama
para tomar un ruicatu
hay que pasar a Ventana.

Nun tabes allí
nun tabes no,no
nun tabes allí
que allí taba yo.

Presumes que eres buen mozo
porque eres alto y delgado
no te quisiera poner
a los bueyes de mi carro.

Jugaste a la bala
jugaste al balón
jugaste a la bala
con mi corazón.

Las mocinas de Teberga
todas puestas en hilera
parecen ramos de flores
en tiempos de primavera.

Saliste a bailar
saliste al balcón
saliste a bailar
con mi corazón.

Nun tabes allí
nun tabes no,no
nun tabes allí
coyendo la flor.

Nun tabes allí
nun tabes no,no
nun tabes allí
que allí taba yo.

Jugaste a la bala
jugaste al balón
jugaste a la bala
con mi corazón.

Saliste a bailar
saliste al balcón
saliste a bailar

con mi corazón.

     
 Gracias a la labor de estudio del grupo Seronda podemos escuchar publicado en su CD una letra antigua en la que se entremezclan coplas y estribillos.


    Francisco Javier García Valledor

martes, 8 de agosto de 2017

LOS ORÍGENES DEL SANTUARIO DEL CEBRANU EN LAS SOMBRAS DE LA LEYENDA


         El origen del Santuario de la Virgen del Cebranu se encuentra entre las brumas de la leyenda ya que no contamos con datos históricos (arqueológicos o documentales).

                                                                    Tarjeta postal del primer cuarto del siglo XX

         Son tres la leyendas que, si unimos, nos pueden ofrecer un relato en lo que lo milagroso teje el hilo de una historia que podría ser contada así:

Tras la derrota del rey visigodo Rodrigo, los “moros” (musulmanes, sarracenos, ismailitas, etc.) comenzaron la conquista de la península ibérica lo que provocó que algunos cristianos visigodos huyesen hacia el norte. Tras un duro caminar, algunos llegaron a través del Camín de La Mesa a tierras teberganas. Entre las escasas pertenencias que habían logrado salvar se encontraba una imagen de la Virgen María que para salvaguardarla escondieron en una cueva de la Peña Sobia.

Imagen restaurada de la Virgen del Cébranu

                       
Muchos años después estando un pastor cuidando sus rebaños en la falda de Sobia vió, con una mezcla de asombro y miedo, como de entre los zarzales cercanos a la peña salía una potente luz que asemejaba un rayo. La curiosidad pudo con la medrana y fue acercándose para ver primero una pequeña cueva, y descubrir después una imagen sonriente de la Virgen que le hablaba pidiéndole la construcción de un santuario en el que pudiese morar (Aquí existe una variante que dice que la cabeza de la Virgen se hallaba protegida dentro de un calderín de cobre que da lugar a otra leyenda de la que hablaré en otra entrada).
Maravillado y conmovido corrió a contar a los vecinos de los pueblos de los alrededores el suceso, y entre la incredulidad y la sorpresa los hombres y mujeres del Valle primero, y de toda Teberga después, pudieron comprobar el hallazgo, decidiendo construir de inmediato una ermita y mantener a la Virgen en la cueva hasta que se esta se hubiese terminado.


                                      Dibujo del santuario con el pórtico de Samuel G. Pérez

Se pusieron manos a la obra para construir la Iglesia y comenzó el acarreo de piedra, la elaboración de vigas y todo el material necesario que fue depositándose en el lugar elegido por los vecinos (el que hoy conocemos como La Cruz o La Bocada entre Berrueñu y Carrea). 
No obstante la elección del emplazamiento hecha por los vecinos no parecía satisfacer a la Virgen, que decidió enviar una señal a través de los ángeles que, en la noche mientras los moradores dormían, deshacían y trasladaban de lugar lo que los hombres y mujeres del valle habían depositado y construido. Varios días se dio el prodigio ante el asombro y la alarma del vecindario hasta que comprendieron que estos sucesos inexplicables eran una señal de la Virgen que les indicaba el lugar en el que hoy se levanta el santuario del Cebranu.



  Esta es la “historia” legendaria que nos ha llegado y que forma parte de la cultura tradicional de Teberga. En ella se conjugan tres elementos que se encuentran en casi todas las leyendas de tradición oral cristianas: “moros”, “pastores” y “ángeles”.

Aunque no resulte creíble cabe reconocer que es una forma poética de explicar lo que no conocemos.

                                       Francisco Javier García Valledor

sábado, 29 de julio de 2017

La Llebre


Esta foto está hecha en la braña de fonfría y en ella podemos ver una de las  llebres que habitan nuestro concejo. Se trata de la llebre de piornal, llamada así porque uno de sus hábitats característicos lo constituyen las laderas montañosas cubiertas de piornos, y  presenta un tamaño intermedio entre el de la llebre europea (Lepus europaeus), más corpulenta, y la llebre ibérica (Lepus granatensis), más pequeña.


 La Llebre de piornal  tiene el nombre científico de Lepus castroviejo.


Tiene un color del pelaje pardo amarillento, con una mayor extensión de la zona blanca ventral que en la liebre europea. El contraste entre el color del dorso y del vientre es nítido.

Su área de distribución se encuentra restringida al sur de Asturias, el suroeste de Cantabria, el extremo norte de Palencia, el norte de León y una estrecha franja al este de Lugo.


Ocupa un hábitat muy definido y característico de las zonas altas de la montaña cantábrica. Se trata de áreas en las que alternan pastizales de variada extensión con formaciones de piornos brezos, árgomas, toxos  y zonas arboladas situadas a altitudes variables entre 1.000 y 1.900 m.


Su alimento principal lo constituyen plantas herbáceas  de los pastizales montanos y también gramíneas.  Cuando los pastizales de montaña se secan, permanecen en el interior de las manchas de piornal consumiendo la vegetación herbácea que crece al abrigo de estos arbustos.

Es una especie que está en peligro en algunas zonas de Asturias como la Sierra del Aramu, por lo que tiene la categoría de especie vedada desde hace varios años.


 Pasan el día entre la vegetación arbustiva  y durante las horas nocturnas, que dedican a alimentarse, salen  a los pastizales permaneciendo en general a menos de 50 m de distancia de la vegetación de refugio más próxima.


                                              Francisco Javier García Valledor

sábado, 8 de julio de 2017

ESCULTURA URBANA DE TEBERGA

Existen en la actualidad 4 monumentos escultóricos en los jardines de Teberga que han ido jalonando la historia del concejo. Son esculturas erigidas en memoria de personas que han sido significativas en la vida tebergana en tres casos y en el último se pretende recordar a un colectivo: los mineros.

                                   

Por orden cronológico la primera de ellas en memoria del Doctor Antonio García Miranda, médico oftalmólogo e investigador, nacido en Barzana, aunque que desarrollo su actividad profesional fuera del concejo. El monumento en su recuerdo se alzó el 25 de Julio de 1953, siendo el más antiguo de los existentes y está .situada en la actualidad en Samartín, delante del centro de salud.

Su autor fue uno de los más destacados escultores de aquella época, el ovetense Víctor Hevia Granda (1885-1957), autor de numerosos monumentos escultóricos destacados de Oviedo  al tiempo que desempeñaba su labor de profesor en la escuela de artes y oficios y realizaba su fundamental trabajo de restaurador en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo.




El segundo, situado ante el palacio de Entragu, es un monolito en homenaje al maestro D. Ángel Urbano Piñero, nacido en 1908 en  Valverde de Fresno (Cáceres). Desarrolló toda su labor docente en la escuela de Entragu desde 1948 hasta el año de su fallecimiento en 1974, dejando una huella imborrable entre sus alumnos que, junto a vecinos y amigos, sufragaron este relieve en el año 1977.

El relieve del rostro está realizado en una roca extraída en la cantera Boniella de Llanera por el escultor popular Andrés “Xixón” que realizó innumerables obras conmemorativas diseminadas por toda Asturies.




El tercer monumento escultórico, situado en La Plaza, data de 2005 y está realizado en homenaje a José Ramón Álvarez Argüelles. Nacido en 1935 en Campiel.lu, fue  alcalde de Teberga entre 1987 y 2003. Falleció en el año 2004 y la escultura se realizó por suscripción popular encabezada por el ayuntamiento tebergano.

El autor del busto, en bronce, fue el escultor y pintor Juan  Martínez Rionda  (Xixón, 1951) con una extensa obra.




 El último, hasta ahora, es una obra que trata de homenajear a un colectivo de trabajadores, los mineros que tanta trascendencia han tenido a lo largo de todo el siglo XX en la economía, la vida y la propia idiosincrasia del pueblo tebergano.

La obra, realizada por iniciativa del Montepío de la Minería de Tebergay sufragada  por suscripción popular y la asociación de jubilados y pensionistas, se inauguró en el año 2013 y está situada en la rotonda de Samartín.

Su autor es el mierense Gonzalo Prado Grela (Los tableros, 1966), artista que desarrolla una actividad, tanto en pintura como en escultura cercana al  expresionismo abstracto. Esta obra de tipo más naturalista la realizó, sin embardo, con una innovadora técnica: un armazón de hierro y 7 kilometros de hilo de cobre que finalmente al incinerarse dan la robustez final de la figura.

Estas son las esculturas urbanas  con las que al día de hoy disfrutamos en Teberga. No son pocas para un concejo como el nuestro y tienen, además de su valor artístico, un valor significante de los diversos momentos de nuestra historia en la que se homenajea a un doctor, a un maestro, a un alcalde y a un trabajo de miles de hombres que han dejado poso en los que hoy es nuestro concejo.

Sin embargo, creo que hay una ausencia imperdonable, la de la memoria de las mujeres y hombres que desde hace miles de años se asentaron en el territorio tebergano trabajando nuestra tierra y desarrollando la ganadería. Mujeres y hombres que con su quehacer duro y cotidiano dieron forma a lo que hoy es el paisaje de esta tierra.
El campesinado es seguramente el gran olvidado en nuestros monumentos escultóricos. Pero todo tiene remedio y el futuro puede dar respuesta a este olvido.


                                         Francisco Javier García Valledor

DOS NUEVOS BIENES TEBERGANOS EN EL INVENTARIO DE PATRIMONIO CULTURAL DE ASTURIAS

El BOPA de hoy, 29 de Xunetu de 2020 publica la incorporación de dos yacimientos arqueológicos de Teberga en el Inventario del Patrimonio cu...